La ciencia, con nombres y apellidos

En salud, las promesas sobran. Lo que cuenta es la evidencia publicada. En esta página encontrará los estudios en los que se apoya el método, citados uno a uno. Y también lo que no decimos, porque la honestidad forma parte del método.

Oímos con el cerebro

El oído capta el sonido. Pero entender es otra cosa: eso lo hace el cerebro. Cuando escucha una frase en un bar ruidoso, su cerebro separa la voz del ruido. Completa las sílabas que se pierden. Recuerda el inicio de la frase mientras llega el final.

Si la audición se debilita, el cerebro recibe una señal incompleta. Tiene que esforzarse más para hacer el mismo trabajo. Ese esfuerzo constante agota. Y las zonas del cerebro que procesan el sonido reciben menos estímulo cada día.

Por eso muchas personas dicen «oigo, pero no entiendo». No es despiste ni falta de atención. Es una señal de que el sistema audición-cerebro necesita ayuda.

Procesar no es oír

El oído detecta el sonido. Entenderlo es un trabajo distinto, y lo hace el cerebro. Ese trabajo tiene nombre: procesamiento auditivo.

Ilustración de un oído humano representado como una malla de puntos entrelazada con una red neuronal, sobre fondo azul oscuro

Procesar es separar una voz del murmullo de una comida familiar. Distinguir «pesa» de «mesa». Retener el principio de la frase mientras llega el final. Encontrar la palabra justa al responder.

Cuando una pérdida auditiva pasa años sin atender, esas funciones trabajan con una señal incompleta. Algunas se debilitan por falta de uso, cada una a su ritmo.

Por eso conviene mirar dos veces la «lentitud de la edad». Muchas veces no es solo la edad: hay funciones auditivas concretas implicadas. Y lo concreto tiene una ventaja: se puede evaluar, se puede entrenar y se puede volver a medir [3].

No prometemos frenar los años. Ofrecemos identificar qué función necesita ayuda y trabajarla con método, con su especialista al lado.

Lo que dice la investigación

Tres datos resumen por qué la audición importa más allá del oído:

El mayor factor de riesgo modificable. La Comisión Lancet sobre demencia, la revisión científica de referencia en este campo, identifica la pérdida auditiva como el mayor factor de riesgo de demencia sobre el que se puede actuar [1]. «Modificable» significa exactamente eso: que está en nuestra mano hacer algo.

A más pérdida, mayor asociación. Un estudio de la Universidad Johns Hopkins siguió durante años a un grupo amplio de personas mayores. Observó que el riesgo de demencia aumentaba a medida que aumentaba la pérdida auditiva medida en decibelios [2]. Es una asociación observada, no una sentencia: describe grupos, no personas.

La mitad, con deterioro cognitivo. En la investigación del método NeuRea se observó que alrededor del 50 % de las personas con pérdida auditiva presenta algún grado de deterioro cognitivo: en torno al 20 % en pérdidas leves y al 65 % en pérdidas severas [3].

Estas cifras describen asociaciones observadas en estudios. No implican una relación de causa y efecto.

El ensayo del método NeuRea®

El método que aplica Neuraclic tiene detrás un ensayo clínico publicado. En un ensayo clínico sobre el método NeuRea con 409 pacientes, el 85,2 % de quienes siguieron el programa mejoró su puntuación en la escala MoCA a los seis meses (Albaladejo Bernal R. et al., Medical Research Archives, 2024) [3].

¿Qué es el MoCA? Una prueba estándar de cribado cognitivo. Es un cuestionario breve que se usa en consulta para puntuar memoria, atención y lenguaje. Orienta y detecta señales; no diagnostica ninguna enfermedad.

¿Y qué significa «mejoró su puntuación»? Que a los seis meses esas personas obtuvieron más puntos que al empezar. El estudio contó a cuántas les subió la puntuación, no cuánto le subió a cada una. Es un dato bueno y es lo que es.

El ensayo se realizó con pacientes reales, en consulta, con un protocolo definido y resultados publicados en una revista científica. Es la base sobre la que trabajamos. Ni más, ni menos.

Ficha del estudio

409

participantes que cumplieron los criterios

85,2 %

mejoró su puntuación MoCA a los seis meses

2024

año de publicación

Medical Research Archives

Quién firma el estudio

La primera autora y autora de correspondencia del ensayo es Rosa Albaladejo Bernal, logopeda especializada en audición y cognición y directora de Centros Clic. El propio artículo declara que fue ella quien creó y diseñó el método.

No lo firma sola. Con ella firman otros profesionales de Centros Clic y dos coautores externos: uno del Hospital de día Quirónsalud Talavera y otro del Instituto de Otorrinolaringología de Madrid (IOM) y el Hospital Universitario HM Sanchinarro. La lista completa de autores está en la referencia [3].

Rosa Albaladejo lo explica en vídeo

Rosa Albaladejo Bernal es la primera autora del ensayo y la creadora del método. En esta charla explica, sin tecnicismos, por qué la audición alimenta al lenguaje y qué le ocurre al cerebro cuando deja de recibir sonido. También distingue el envejecimiento normal del que conviene mirar de cerca, y por qué no todo lo que se parece a un olvido es lo mismo.

Dura unos 26 minutos. Es contenido publicado por Centros Clic, no por Neuraclic.

«¿Y si el problema no fuera la memoria… sino la audición?», charla de Rosa Albaladejo Bernal publicada por Centros Clic en 2026. El vídeo está alojado en YouTube. Hasta que usted pulse «Reproducir» no se envía ninguna petición ni se instala ninguna cookie de YouTube en su navegador.

Qué no decimos

Tan importante como la evidencia es no estirarla. Estas son nuestras líneas rojas, y también los límites de lo que el ensayo puede decir. Los contamos aquí porque preferimos que se entere por nosotros:

  • No diagnosticamos demencia. Ningún resultado de la plataforma es un diagnóstico. El diagnóstico corresponde siempre a los profesionales médicos.
  • El cribado no es un diagnóstico. Un cribado orienta y detecta señales. La confirmación requiere siempre pruebas clínicas.
  • La edad cerebral auditiva es orientativa. Es un indicador orientativo que su especialista le explicará en consulta. No es una medida médica de su cerebro.
  • No prometemos resultados. Los estudios describen lo que ocurrió en grupos de pacientes. Cada persona es distinta y su evolución también.
  • Asociación no es causalidad. Que dos cosas aparezcan juntas en los estudios no prueba que una cause la otra. Lo contamos siempre así.
  • La evaluación no sustituye pruebas clínicas. La evaluación neuroauditiva no sustituye a una audiometría clínica ni a una evaluación neuropsicológica formal.
  • Seis meses son seis meses. El ensayo siguió a los pacientes ese tiempo. Aún no sabemos si la mejora se mantiene más allá: los propios autores lo señalan como su siguiente línea de trabajo. Hasta que haya datos, no lo damos por hecho.
  • Se midió una prueba de cribado, no una enfermedad. El MoCA orienta sobre el estado cognitivo. El estudio no midió cuántas personas desarrollaron una demencia, así que nadie puede concluir de él que el método la prevenga.
  • Lo firma el equipo que desarrolló el método. El ensayo lo publicaron sus propios creadores. Es un dato relevante para juzgar los resultados, y por eso lo ponemos delante y no en una nota al pie.
  • Es un estudio, no «los estudios». Hoy el método cuenta con una única publicación científica propia. Decimos «un ensayo», nunca «los estudios demuestran». Si algún día hay más, lo contaremos.

Lo que está en juego: el lenguaje

Los estudios miden lo que se puede medir. Pero hay algo que no cabe del todo en una tabla.

El lenguaje no es solo la herramienta con la que hablamos con los demás. Es también la voz con la que pensamos, recordamos y nos explicamos el mundo. Una conversación interior que nos acompaña toda la vida.

La audición alimenta ese lenguaje cada día, palabra a palabra. Por eso cuidarla es algo más que oír la televisión o seguir una sobremesa.

Cuidar la audición es cuidar la conversación con los demás. Y también la conversación con uno mismo.

Dé el primer paso con datos, no con miedo

Si algo de lo que ha leído le resulta familiar, una evaluación puede aclararlo. Sin dramatismo y con su especialista al lado.

Referencias

  1. Livingston G. et al. Dementia prevention, intervention, and care. The Lancet Commission on dementia. The Lancet, 2020; y actualización de la Comisión, The Lancet, 2024.
  2. Lin F. R. et al. Hearing loss and incident dementia. Archives of Neurology, 2011.
  3. Albaladejo Bernal R, Muguerza García J, Zambrano Bernal D, Asensio Nieto C, Harguindey Antolí-Candela A, Albaladejo Bernal S. Prevention of Cognitive Impairment Through Audiocognitive Rehabilitation: Results of the NeuRea Method. Medical Research Archives. 2024;12(6). doi:10.18103/mra.v12i6.5477 · Leer el estudio completo (acceso abierto, en inglés)

Contenido informativo. No reemplaza el consejo de un profesional sanitario.